What's happening to galaxy NGC 474? The multiple layers of emission appear strangely complex given the relatively featureless appearance of the elliptical galaxy in less deep images. The cause of the shells is a topic of research, but they are possibly tidal tails related to debris left over from absorbing numerous small galaxies in the past billion years. Alternatively, the shells may be like ripples in a pond, where the ongoing collision with the spiral galaxy just to the right of NGC 474 is causing density waves to ripple through the galactic giant. Regardless of the actual cause, the featured image dramatically highlights the increasing evidence that the halos of some elliptical galaxies are surprisingly complicated. Similarly, the halo of our own Milky Way Galaxy is one example of such unexpected intricacies. NGC 474 spans about 250,000 light years and lies about 100 million light years distant toward the constellation of the Fish (Pisces).
¿Qué está ocurriendo con la galaxia NGC 474? Las múltiples capas de emisión presentan una complejidad sorprendente dado el aspecto relativamente uniforme que muestra esta galaxia elíptica en imágenes menos profundas. La causa de estas capas concéntricas es objeto de investigación, aunque posiblemente correspondan a colas de marea relacionadas con los restos dejados por la absorción de numerosas galaxias pequeñas durante los últimos mil millones de años. Alternativamente, las capas podrían asemejarse a las ondas que se forman en un estanque, donde la colisión en curso con la galaxia espiral situada justo a la derecha de NGC 474 estaría provocando ondas de densidad que se propagan a través de este gigante galáctico. Independientemente de la causa real, la imagen destacada pone de relieve de forma espectacular la creciente evidencia de que los halos de algunas galaxias elípticas son sorprendentemente complejos. De manera similar, el halo de nuestra propia galaxia, la Vía Láctea, es un ejemplo de tales complejidades inesperadas. NGC 474 abarca aproximadamente 250.000 años luz y se encuentra a unos 100 millones de años luz de distancia, en dirección a la constelación de Piscis.