A flying saucer from outer space crash-landed in the Utah desert after being tracked by radar and chased by helicopters. The year was 2004, and no space aliens were involved. The saucer, pictured here, was the Genesis sample return capsule, part of a human-made robot Genesis spaceship launched in 2001 by NASA itself to study the Sun. The unexpectedly hard landing at over 300 kilometers per hour occurred because the parachutes did not open as planned. The Genesis mission had been orbiting the Sun collecting solar wind particles that are usually deflected away by Earth's magnetic field. Despite the crash landing, many return samples remained in good enough condition to analyze. Genesis-related discoveries included new details about the composition of the Sun and how the abundance of some types of elements differ across the Solar System. These results have provided intriguing clues into details of how the Sun and planets formed billions of years ago. Almost Hyperspace: Random APOD Generator
Un platillo volador procedente del espacio exterior se estrelló en el desierto de Utah después de ser rastreado por radar y perseguido por helicópteros. El año era 2004 y no hubo extraterrestres involucrados. El platillo, fotografiado aquí, era la cápsula de retorno de muestras Genesis, parte de la nave robótica Genesis, fabricada por seres humanos y lanzada en 2001 por la propia NASA para estudiar el Sol. El aterrizaje inesperadamente violento, a más de 300 kilómetros por hora, se produjo porque los paracaídas no se abrieron según lo previsto. La misión Genesis había estado orbitando el Sol recolectando partículas del viento solar que normalmente son desviadas por el campo magnético terrestre. A pesar del accidentado aterrizaje, muchas de las muestras retornadas se encontraban en condiciones suficientemente buenas para ser analizadas. Los descubrimientos relacionados con Genesis incluyeron nuevos detalles sobre la composición del Sol y sobre cómo la abundancia de ciertos tipos de elementos varía a lo largo del Sistema Solar. Estos resultados han proporcionado fascinantes pistas sobre los detalles de cómo el Sol y los planetas se formaron hace miles de millones de años.