In 185 AD, Chinese astronomers recorded the appearance of a new star in the Nanmen asterism. That part of the sky is identified with part of the southern constellation Centaurus on modern star charts. In fact, the new star was reported to be visible to the naked-eye for months before it faded from view, and is now thought to be the earliest recorded supernova. In this 21st century telescopic image, the wispy outlines of a faint emission nebula recognized as the remnant of that historical stellar explosion can be traced against a starry background. The ragged but roughly circular extent of the nebula, cataloged as RCW 86, represents interstellar gas ionized by the supernova's still expanding shock wave. Space-based images indicate an abundance of the element iron in RCW 86 and the absence of a neutron star or pulsar within the remnant, suggesting that the original supernova was Type Ia. Unlike the core collapse supernova explosion of a massive star, a Type Ia supernova is a thermonuclear detonation on a white dwarf star that has accreted material from its companion in a binary star system. Near the plane of our Milky Way galaxy and larger than the full moon on the sky this supernova remnant is too faint to be seen by eye though. RCW 86 is some 8,000 light-years distant and around 100 light-years across.
En el año 185 d.C., astrónomos chinos registraron la aparición de una nueva estrella en el asterismo Nanmen. Esa región del cielo se identifica con una parte de la constelación austral de Centaurus en los mapas estelares modernos. La nueva estrella fue visible a simple vista durante meses antes de desvanecerse, y actualmente se considera la supernova más antigua de la que se tiene registro. En esta imagen telescópica del siglo XXI, los tenues y difusos contornos de una nebulosa de emisión, reconocida como el remanente de esa histórica explosión estelar, pueden trazarse sobre un fondo estrellado. La extensión irregular pero aproximadamente circular de la nebulosa, catalogada como RCW 86, representa gas interestelar ionizado por la onda de choque de la supernova, aún en expansión. Imágenes obtenidas desde el espacio indican una abundancia del elemento hierro en RCW 86 y la ausencia de una estrella de neutrones o púlsar dentro del remanente, lo que sugiere que la supernova original fue de Tipo Ia. A diferencia de la explosión de colapso del núcleo de una estrella masiva, una supernova de Tipo Ia es una detonación termonuclear sobre una enana blanca que ha acretado material de su compañera en un sistema estelar binario. Aunque este remanente de supernova se encuentra cerca del plano de nuestra galaxia, la Vía Láctea, y ocupa en el cielo un área mayor que la Luna llena, es demasiado tenue para ser observado a simple vista. RCW 86 se halla a unos 8.000 años-luz de distancia y abarca aproximadamente 100 años-luz de diámetro.