Planetary nebulae are strange. First, they are gas clouds and have nothing to do with our Solar System's planets. Next, although hundreds of planetary nebulae have been catalogued and thousands surely exist in our Galaxy, aspects of the formation process are still debated. But now yet another mystery has come to light: what created the fast-moving gas clouds that appear around planetary nebula? Dubbed FLIERs for Fast Low-Ionization Emission Regions, these knots of dense gas appear to have been ejected from the central star before it cast of the planetary nebula. Currently, no model can account for either their formation or longevity. In the above false-color picture of NGC 7662, the Blue Snowball Planetary Nebula, the FLIERs are featured in the image inserts.
Las nebulosas planetarias son extrañas. En primer lugar, son nubes de gas y no tienen nada que ver con los planetas de nuestro Sistema Solar. Además, aunque se han catalogado cientos de nebulosas planetarias y miles existen con certeza en nuestra Galaxia, algunos aspectos del proceso de formación siguen siendo debatidos. Pero ahora ha salido a la luz otro misterio: ¿qué originó las nubes de gas de rápido movimiento que aparecen alrededor de las nebulosas planetarias? Denominadas FLIERs (por sus siglas en inglés, Fast Low-Ionization Emission Regions, o Regiones de Emisión de Baja Ionización y Alta Velocidad), estos nódulos de gas denso parecen haber sido eyectados desde la estrella central antes de que ésta expulsara la nebulosa planetaria. Actualmente, ningún modelo puede explicar ni su formación ni su longevidad. En la imagen en falso color de NGC 7662, la Nebulosa Planetaria Bola de Nieve Azul, los FLIERs aparecen destacados en los recuadros de la imagen.