What if you could see gamma rays (photons with more than 40 million times the energy of visible light)? If you could, the Moon would appear brighter than the Sun! This startling notion is demonstrated by this image of the Moon from the Energetic Gamma Ray Experiment Telescope (EGRET) onboard NASA's orbiting Compton Gamma Ray Observatory. The most sensitive instrument of its kind, even EGRET can not see the quiet Sun which is faint at extreme gamma-ray energies. Why is the Moon so bright in gamma rays? High energy charged particles known as cosmic rays, constantly bombard the unprotected lunar surface generating gamma rays. EGRET's gamma-ray vision is not sharp enough to resolve a lunar disk or any surface features but its sensitivity reveals the bright gamma-ray moonglow against a background of gamma rays from our Milky Way galaxy, gamma-ray quasars and some still mysterious unidentified sources. The image was generated from eight exposures made during 1991-1994. A wide-angle picture, it covers a roughly 40x40 degree field of view with gamma-ray intensity represented in false color.

¿Qué ocurriría si pudieras ver rayos gamma (fotones con una energía más de 40 millones de veces superior a la de la luz visible)? Si pudieras, ¡la Luna parecería más brillante que el Sol! Esta sorprendente idea queda demostrada en esta imagen de la Luna obtenida por el Telescopio de Experimento de Rayos Gamma Energéticos (EGRET, por sus siglas en inglés), a bordo del Observatorio de Rayos Gamma Compton de la NASA, en órbita terrestre. EGRET es el instrumento más sensible de su tipo, y aun así no puede detectar el Sol en reposo, que emite muy poca radiación en los extremos del espectro de los rayos gamma. ¿Por qué brilla tanto la Luna en rayos gamma? Las partículas cargadas de alta energía conocidas como rayos cósmicos bombardean constantemente la desprotegida superficie lunar, generando rayos gamma. La resolución de EGRET no es suficiente para distinguir el disco lunar ni ningún detalle de su superficie, pero su sensibilidad permite revelar el resplandor gamma de la Luna contra un fondo formado por rayos gamma procedentes de nuestra galaxia, la Vía Láctea, quásares emisores de rayos gamma y algunas fuentes no identificadas aún misteriosas. La imagen fue generada a partir de ocho exposiciones realizadas entre 1991 y 1994. Se trata de una imagen de gran angular que cubre un campo de visión de aproximadamente 40×40 grados, con la intensidad de rayos gamma representada en falso color.