Haunting patterns within planetary nebula NGC 6543 readily suggest its popular moniker -- the Cat's Eye nebula. In 1995, a stunning false-color optical image from the Hubble Space Telescope detailed the swirls of this glowing nebula, known to be the gaseous shroud expelled from a dying sun-like star about 3,000 light-years from Earth. This composite picture combines the famous Hubble image with new x-ray data from the orbiting Chandra Observatory and reveals surprisingly intense x-ray emission indicating the presence of extremely hot gas. X-ray emission is shown as blue-purple hues superimposed on red and green optical emission. The nebula's central star itself is clearly immersed in the multimillion degree, x-ray emitting gas. Other pockets of x-ray hot gas seem to be bordered by cooler gas emitting strongly at optical wavelengths, a clear indication that expanding hot gas is sculpting the visible Cat's Eye filaments and structures. Gazing into the Cat's Eye, astronomers see the fate of our sun, destined to enter its own planetary nebula phase of evolution ... in about 5 billion years.
Los patrones inquietantes dentro de la nebulosa planetaria NGC 6543 sugieren claramente su popular apodo: la nebulosa Ojo de Gato. En 1995, una impresionante imagen óptica en falso color del Telescopio Espacial Hubble detalló los remolinos de esta nebulosa luminiscente, conocida por ser la envoltura gaseosa expulsada por una estrella moribunda similar al Sol, ubicada a aproximadamente 3.000 años luz de la Tierra. Esta imagen compuesta combina la famosa imagen del Hubble con nuevos datos de rayos X del Observatorio Chandra en órbita y revela una emisión de rayos X sorprendentemente intensa que indica la presencia de gas extremadamente caliente. La emisión de rayos X se muestra en tonos azul-púrpura superpuestos sobre la emisión óptica roja y verde. La estrella central de la nebulosa está claramente inmersa en el gas que emite rayos X a temperaturas de varios millones de grados. Otros bolsones de gas caliente en rayos X parecen estar bordeados por gas más frío que emite fuertemente en longitudes de onda ópticas, una indicación clara de que el gas caliente en expansión está esculpiendo los filamentos y estructuras visibles del Ojo de Gato. Al observar el Ojo de Gato, los astrónomos ven el destino de nuestro Sol, destinado a entrar en su propia fase de nebulosa planetaria de evolución... en aproximadamente 5 mil millones de años.