During April and May, attention has been focused on the western evening sky, presenting its spectacle of bright planets and crescent moons shortly after sunset. Meanwhile, the the Sun itself has not been just sinking quietly below the horizon. For example on May 2nd, two enormous clouds of energetic particles blasted away from the solar surface in nearly simultaneous eruptions. Known as coronal mass ejections (CMEs), they appear as large "bubbles" oriented at about 2 o'clock and 8 o'clock in this composite image from cameras onboard the sun-staring SOHO spacecraft. At picture center, an extreme ultraviolet image of the Sun recorded near the time of these eruptions has been superimposed for scale. The blank region surrounding it corresponds to an occulting disk in one of SOHO's coronagraphic cameras. Speeding outward at millions of kilometers per hour, these two CMEs missed our fair planet. But those that do impact Earth's magnetosphere often trigger auroral displays and disruptions.
Durante abril y mayo, la atención se ha enfocado en el cielo occidental vespertino, presentando su espectáculo de planetas brillantes y lunas en cuarto creciente poco después de la puesta de sol. Mientras tanto, el Sol mismo no se ha limitado a hundirse silenciosamente bajo el horizonte. Por ejemplo, el 2 de mayo, dos enormes nubes de partículas energéticas fueron expulsadas de la superficie solar en erupciones casi simultáneas. Conocidas como eyecciones de masa coronal (EMC), aparecen como grandes "burbujas" orientadas aproximadamente a las 2 en punto y a las 8 en punto en esta imagen compuesta de cámaras a bordo de la nave espacial SOHO que observa el Sol. En el centro de la imagen, se ha superpuesto una imagen en ultravioleta extremo del Sol registrada cerca del momento de estas erupciones para establecer la escala. La región en blanco que la rodea corresponde a un disco ocultador en una de las cámaras coronagráficas de SOHO. Desplazándose hacia el exterior a millones de kilómetros por hora, estas dos EMC no impactaron nuestro planeta. Sin embargo, las que sí impactan la magnetosfera terrestre a menudo generan exhibiciones aurorales y perturbaciones.