We live in a forest. Strewn throughout the universe are "trees" of hydrogen gas that absorb light from distant objects. These gas clouds leave numerous absorption lines in a distant quasar's spectra, together called the Lyman-alpha forest. Distant quasars appear to be absorbed by many more Lyman-alpha clouds than nearby quasars, indicating a Lyman-alpha thicket early in our universe. The above image depicts one possible computer realization of how Lyman-alpha clouds were distributed at a redshift of 3. Each side of the box measures 30 million light-years across. Much remains unknown about the Lyman-alpha forest, including the real geometry and extent of the clouds, and why there are so many fewer clouds today.
Vivimos en un bosque. Dispersos por todo el universo hay "árboles" de gas hidrógeno que absorben luz de objetos distantes. Estas nubes de gas dejan numerosas líneas de absorción en los espectros de cuásares lejanos, en conjunto llamadas el bosque de Lyman-alfa. Los cuásares distantes parecen ser absorbidos por muchas más nubes de Lyman-alfa que los cuásares cercanos, lo que indica una espesura de Lyman-alfa en las épocas tempranas de nuestro universo. La imagen anterior representa una posible realización computacional de cómo se distribuían las nubes de Lyman-alfa a un corrimiento al rojo de 3. Cada lado de la caja mide 30 millones de años luz de ancho. Mucho permanece desconocido sobre el bosque de Lyman-alfa, incluyendo la geometría real y la extensión de las nubes, y por qué hay muchas menos nubes en la actualidad.