A distinctive X-shape and ladder-like rungs appear in this Hubble Space Telescope image of the intriguing Red Rectangle Nebula. The dusty cosmic cloud was originally identified as a strong source of infrared radiation and is now believed to contain icy dust grains and hydrocarbon molecules formed in the cool outflow from an aging central star. So why does it look like a big X? A likely explanation is that the central star - actually a close pair of stars - is surrounded by a thick dust torus which pinches the otherwise spherical outflow into tip-touching cone shapes. Because we view the torus edge-on, the boundary edges of the cone shapes seem to form an X. The distinct rungs suggest the outflow occurs in fits and starts. About 2,300 light-years away toward the fanciful constellation Monoceros, the Red Rectangle nebula should be transformed into a glorious planetary nebula as its cool central star becomes a hot white dwarf over the next few thousand years. This sharp Hubble picture spans only about one third of a light-year at the distance of the Red Rectangle.

Una distintiva forma de X y peldaños similares a una escalera aparecen en esta imagen del Telescopio Espacial Hubble de la intrigante Nebulosa del Rectángulo Rojo. La nube cósmica polvorienta fue originalmente identificada como una fuente fuerte de radiación infrarroja y se cree que contiene granos de polvo helado y moléculas de hidrocarburos formadas en el flujo frío de una estrella central envejecida. ¿Pero por qué se parece a una gran X? Una explicación probable es que la estrella central —en realidad un par cercano de estrellas— está rodeada por un toro de polvo denso que comprime el flujo de aspecto esférico en formas de cono con puntas que se tocan. Como vemos el toro de borde, los bordes límites de las formas de cono parecen formar una X. Los peldaños distintos sugieren que el flujo ocurre de manera intermitente. A unos 2.300 años-luz de distancia hacia la constelación imaginativa de Monoceros, la nebulosa del Rectángulo Rojo debería transformarse en una gloriosa nebulosa planetaria conforme su fría estrella central se convierte en una caliente enana blanca durante los próximos miles de años. Esta nítida imagen del Hubble abarca solo aproximadamente un tercio de un año-luz a la distancia del Rectángulo Rojo.