Thousands of years after a star exploded, its expanding remnant still glows brightly across the spectrum. Such is the case with N132D, a supernova remnant located in the neighboring Large Magellanic Cloud (LMC) galaxy. The expanding shell from this explosion now spans 80 light-years and has swept up about 600 Suns worth of mass. N132D was imaged recently in optical light and in great detail with the Hubble Space Telescope. The Hubble image was then combined with a position coincident detailed image in X-ray light taken by the Chandra X-ray Observatory. The combination, shown above in representative colors, shows a nearly spherical expanding shockwave highlighted by pink emission from hydrogen gas and purple emission from oxygen gas. A dense field of unrelated stars also from the LMC populates the image. Studying the image gives an opportunity to study material once hidden deep inside a star. N132D spans about 150 light years and lies about 160,000 light years away toward the constellation of Dorado.

Miles de años después de que una estrella explotara, su remanente en expansión sigue brillando intensamente en todo el espectro. Tal es el caso de N132D, un remanente de supernova ubicado en la galaxia vecina Gran Nube de Magallanes (LMC). La capa en expansión de esta explosión ahora abarca 80 años luz y ha barrido aproximadamente 600 masas solares. N132D fue fotografiado recientemente en luz óptica y con gran detalle por el Telescopio Espacial Hubble. La imagen de Hubble fue entonces combinada con una imagen coincidente en posición y muy detallada en luz de rayos X obtenida por el Observatorio de Rayos X Chandra. La combinación, mostrada arriba en colores representativos, revela una onda expansiva de choque casi esférica destacada por emisión rosa del gas hidrógeno y emisión púrpura del gas oxígeno. Un campo denso de estrellas no relacionadas, también de la LMC, puebla la imagen. El estudio de la imagen brinda la oportunidad de examinar material que una vez estuvo oculto en las profundidades de una estrella. N132D abarca aproximadamente 150 años luz y se encuentra a unos 160.000 años luz de distancia hacia la constelación de Dorado.