The sprawling Caloris basin on Mercury is one of the solar system's largest impact basins. Created during the early history of the solar system by the impact of a large asteroid-sized body, the basin spans about 1,500 kilometers and is seen in yellowish hues in this enhanced color mosaic. The image data is from the January 14th flyby of the MESSENGER spacecraft, captured with the MDIS instrument. Orange splotches around the basin's perimeter are now thought to be volcanic vents, new evidence that Mercury's smooth plains are indeed lava flows. Other discoveries at Mercury by NASA's MESSENGER mission include evidence that Mercury, like planet Earth, has a global magnetic field generated by a dynamo process in its large core, and that Mercury's surface has contracted significantly as its core cooled.

La extensa cuenca Caloris en Mercurio es una de las mayores cuencas de impacto del sistema solar. Creada durante la historia temprana del sistema solar por el impacto de un cuerpo del tamaño de un asteroide, la cuenca se extiende aproximadamente 1.500 kilómetros y se observa en tonalidades amarillentas en este mosaico de color mejorado. Los datos de la imagen provienen del sobrevuelo del 14 de enero de la nave espacial MESSENGER, capturados con el instrumento MDIS. Los manchones anaranjados alrededor del perímetro de la cuenca se considera ahora que son respiraderos volcánicos, nueva evidencia de que las llanuras lisas de Mercurio son efectivamente flujos de lava. Otros descubrimientos en Mercurio por la misión MESSENGER de la NASA incluyen evidencia de que Mercurio, como el planeta Tierra, posee un campo magnético global generado por un proceso de dinamo en su gran núcleo, y que la superficie de Mercurio se ha contraído significativamente conforme su núcleo se enfrió.