In the 1920s, examining photographic plates from the Mt. Wilson Observatory's 100 inch telescope, Edwin Hubble determined the distance to the Andromeda Nebula, decisively demonstrating the existence of other galaxies far beyond the Milky Way. His notations are evident on the historic plate image inset at the lower right, shown in context with ground based and Hubble Space Telescope images of the region made nearly 90 years later. By comparing different plates, Hubble searched for novae, stars which underwent a sudden increase in brightness. He found several on this plate, indicating their position with lines and an "N". Later, discovering that the one near the upper right corner was actually a type of variable star known as a cepheid, he crossed out the "N" and wrote "VAR!". Thanks to the work of Harvard astronomer Henrietta Leavitt, cepheids, regularly varying pulsating stars, could be used as standard candle distance indicators. Identifying such a star allowed Hubble to show that Andromeda was not a small cluster of stars and gas within our own galaxy, but a large galaxy in its own right at a substantial distance from the Milky Way. Hubble's discovery is responsible for establishing our modern concept of a Universe filled with galaxies.

En la década de 1920, examinando placas fotográficas del telescopio de 100 pulgadas del Observatorio Mount Wilson, Edwin Hubble determinó la distancia a la Nebulosa de Andrómeda, demostrando de manera concluyente la existencia de otras galaxias muy más allá de la Vía Láctea. Sus anotaciones son evidentes en la imagen histórica de la placa insertada en la esquina inferior derecha, mostrada en contexto con imágenes de la región obtenidas desde tierra y con el Telescopio Espacial Hubble casi 90 años después. Comparando diferentes placas, Hubble buscaba novas, estrellas que experimentaban un aumento repentino en su brillo. Encontró varias en esta placa, indicando su posición con líneas y una "N". Posteriormente, al descubrir que la que se encontraba cerca de la esquina superior derecha era en realidad un tipo de estrella variable conocida como cefeida, tachó la "N" y escribió "¡VAR!". Gracias al trabajo de la astrónoma de Harvard Henrietta Leavitt, las cefeidas, estrellas pulsantes de variación periódica regular, podían utilizarse como indicadores de distancia mediante el método de las candelas estándar. La identificación de dicha estrella permitió a Hubble demostrar que Andrómeda no era un pequeño cúmulo de estrellas y gas dentro de nuestra propia galaxia, sino una gran galaxia por derecho propio situada a una distancia considerable de la Vía Láctea. El descubrimiento de Hubble es el responsable de haber establecido nuestro concepto moderno de un Universo lleno de galaxias.