Within our own Milky Way galaxy, two bright, spiky stars stand like sentinels in the foreground of this cosmic snapshot. Far beyond them are the galaxies of the Hydra Cluster. In fact, while the spiky foreground stars are hundreds of light-years distant, the Hydra Cluster galaxies are well over 100 million light-years away. Three large galaxies near the cluster center, two yellow ellipticals (NGC 3311, NGC 3309) and one prominent blue spiral (NGC 3312), are the dominant galaxies, each about 150,000 light-years in diameter. An intriguing overlapping galaxy pair cataloged as NGC 3314 lies above and left of NGC 3312. Also known as Abell 1060, the Hydra galaxy cluster is one of three large galaxy clusters within 200 million light-years of the Milky Way. In the nearby universe, galaxies are gravitationally bound into clusters which themselves are loosely bound into superclusters. Superclusters in turn are seen to align over even larger scales.
Dentro de nuestra propia galaxia, la Vía Láctea, dos estrellas brillantes con destellos en punta se alzan como centinelas en primer plano de esta instantánea cósmica. Mucho más allá de ellas se encuentran las galaxias del Cúmulo de Hydra. De hecho, mientras que las estrellas puntiagudas del primer plano se hallan a cientos de años luz de distancia, las galaxias del Cúmulo de Hydra están a más de 100 millones de años luz. Tres grandes galaxias cercanas al centro del cúmulo —dos elípticas amarillas (NGC 3311 y NGC 3309) y una prominente espiral azul (NGC 3312)— son las galaxias dominantes, cada una con un diámetro aproximado de 150.000 años luz. Un intrigante par de galaxias en superposición catalogado como NGC 3314 se encuentra arriba y a la izquierda de NGC 3312. También conocido como Abell 1060, el cúmulo de galaxias de Hydra es uno de los tres grandes cúmulos de galaxias situados a menos de 200 millones de años luz de la Vía Láctea. En el universo cercano, las galaxias están gravitacionalmente ligadas en cúmulos, que a su vez están débilmente agrupados en supercúmulos. Se observa, además, que los supercúmulos se alinean a escalas aún mayores.