A bright spiral galaxy of the northern sky, Messier 63 is about 25 million light-years distant in the loyal constellation Canes Venatici. Also cataloged as NGC 5055, the majestic island universe is nearly 100,000 light-years across, about the size of our own Milky Way. Known by the popular moniker, The Sunflower Galaxy, M63 sports a bright yellowish core and sweeping blue spiral arms, streaked with cosmic dust lanes and dotted with pink star forming regions. This deep exposure also reveals an enormous but dim arc extending far into the halo above the brighter galactic plane. A collaboration of professional and amateur astronomers has shown the arc to be consistent with the stellar stream from a smaller satellite galaxy, tidally disrupted as it merged with M63 during the last 5 billion years. Their discovery is part of an increasing body of evidence that the growth of large spirals by cannibalizing smaller galaxies is commonplace in the nearby Universe. Take a short survey about viewing astronomy images on mobile devices.

Crédito: NASA, ESA, y el equipo del Hubble Heritage (STScI/AURA) Una galaxia espiral brillante del cielo norte, Messier 63 se encuentra a unos 25 millones de años luz de distancia en la constelación leal de Canes Venatici. También catalogada como NGC 5055, esta majestuosa isla universal tiene casi 100 000 años luz de diámetro, aproximadamente el tamaño de nuestra propia Vía Láctea. Conocida por el nombre popular de Galaxia Girasol, la M63 destaca por su núcleo amarillo brillante y sus brazos espirales azules, salpicados con vías de polvo cósmico y punteados con regiones rosadas de formación estelar. Esta exposición profunda también revela un arco enorme pero tenue que se extiende lejos hacia el halo superior del plano galáctico más brillante. Una colaboración entre astrónomos profesionales y aficionados ha demostrado que el arco es coherente con el flujo estelar de una galaxia satélite más pequeña, que fue desgarrada por mareas durante su fusión con la M63 en los últimos 5 000 millones de años. Su descubrimiento forma parte de un creciente cuerpo de evidencia que indica que el crecimiento de las grandes espirales mediante la absorción de galaxias más pequeñas es común en el Universo cercano.